18 jun 2007

CON EL VIENTO EN EL PECHO - SPADINO "Una emotiva cita"

CON EL VIENTO EN EL PECHO SPADINO "Una emotiva cita” Por Edu Monteira Fotografías de Edu Monteira Cada año, a finales de mayo y en el traforo del Monte Bianco, se celebra un evento muy especial: el Memorial Spadino. Una emotiva cita que hay que vivir. Acompañado por su extraordinario escenario, te deja una muy buena sensación que ayuda a abrir la mente a otras maneras de ver el mundo de la moto, y a luchar por recuperar aquel espíritu solidario del motorista de antaño del que tanto hemos oído hablar y que últimamente se está perdiendo. El 24 de marzo de 1999 se produjo un terrible accidente en el túnel que une Italia con Francia bajo la mágica montaña del Montblanch. Un camión ardió en su interior y provocó un incendio tan devastador que el túnel tuvo que estar cerrado tres años para su reconstrucción. Hasta 39 personas perdieron la vida. Una de las víctimas mortales fue Pierluccio Tinazzi, conocido por sus amigos como Spadino, que trabajaba en la seguridad del túnel. Se encargaba de recorrer continuamente los 11,6km de túnel, inspeccionándolo y vigilando que todo funcionara correctamente. Para ello utilizaba un medio ágil, rápido y eficaz como es una moto. Ese maldito día, Spadino fue el único que se atrevió a adentrarse en la espesa niebla de humo negro que salía del traforo. Montado en su F650, aprovechó la facilidad para sortear obstáculos para intentar salvar vidas. Consiguió rescatar al menos a una persona; hay quién dice que sacó a tres o a cuatro, lo cierto es que en su último intento quedó atrapado por la innavegable humareda y murió en una cabina de socorro junto a un camionero a quien había querido salvar.
Al conocer la noticia, Riccardo Forte, presidente del Coordinamento motociclista, no dudó en organizar un acontecimiento, el Memorial Spadino, con dos finalidades. La primera, homenajear al malogrado héroe, por lo que demostró como persona y como motociclista. La segunda, y principal objetivo de la asociación, llevar a cabo una manifestación para reforzar los principios y valores tradicionales de los motoristas: amistad, solidaridad, tolerancia e igualdad, reivindicando nuestros derechos en cuanto a seguridad vial y enseñar al mundo las posibilidades de la moto, no sólo como un medio de transporte, sino como un movimiento de ayuda en diferentes ámbitos y situaciones. El Memorial Spadino ha cumplido este año su séptima edición, lo cual ya lo consagra como una reunión consolidada. El escenario es espectacular, bajo los pies del Montblanch, en los legendarios Alpes, bellísimo con el inicio de la primavera. El meeting comienza a las tres de la tarde en Morgex, una de las poblaciones situadas antes de la entrada italiana del túnel. A medida que se acerca la hora, la plaza dónde se concentran los asistentes se colapsa de motos. Habitualmente llegan por grupos o motoclubs, algunos muy selectivos como los de Goldwings, pasando por el club TDM, o el club Transalp, una nutrida legión de Guzzis, MV Agusta, etc. El ambiente es genial, y más sabiendo el por qué de la reunión. La comitiva de motos enfila los pocos kilómetros que nos separan de la entrada del traforo. Allí, desde hace ya algunos días, nos esperaran un grupo llegado desde Francia convocados por la Fedération Française des Motards en Colère (Federación Francesa de Motards Cabreados), que vienen sumándose a la gran causa desde su primera edición. Al llegar a la puerta italiana del túnel, y muy a pesar de la excelente organización, el volumen de asistentes colapsa por unos minutos el trasiego de vehículos que, ajenos a lo que allí sucede, quieren cruzar de un país a otro. Las instalaciones quedaran desbordadas de motos y motards. Riccardo Forte, como organizador, aprovecha el momento para dar una charla explicativa sobre la lucha que está llevando a cabo para lograr de la moto un movimiento respetado y comprendido. Valorando sus infinitas ventajas y posibilidades, toma como ejemplo a Spadino, a quien casi nadie de los allí presentes conoció, pero al cual, y con nuestra presencia, manifestamos una inmensa admiración por la gesta que realizó. Junto al homenaje a Spadino, hay un entrañable recuerdo en memoria de Stefano, un motard de la zona que también murió en el incendio. En su caso conducía un camión. Qué pena tener que morir trabajando, “se lamenta Ricardo”. En honor a ellos y a los que dan la vida por los demás, el acto concluye con un minuto de silencio con los cascos apuntando al cielo. En ese instante, la atmósfera se vuelve muy confusa, los sentimientos se mezclan entre la tristeza por el motivo del encuentro y la emoción de sentirnos dentro de esta multitud en un acontecimiento tan singular. Ricardo recalca el enfoque de la reunión, no como una fiesta, aun con sus momentos alegres, sino como una manifestación para recordarnos que debemos reivindicar nuestros derechos como motoristas. En nuestro caso, cualquier error puede ser fatal y no sólo depende de nosotros, sino de que las autoridades pongan la máxima atención en mejorar las condiciones para la seguridad de todos los usuarios de la carretera y considerar que entre ellos hay categorías más vulnerables.
El Coordinamento Motociclisti es una asociación fundada en Roma en 1991. A medio camino entre un sindicato y una asociación de usuarios y consumidores, su principal objetivo es defender los derechos de los motoristas. Para conseguirlo, organiza a veces manifestaciones de denuncia o bien "acciones directas" como, por ejemplo, la auto-reducción del peaje en autopista, para protestar por el hecho de que las motos paguen como los coches pero sin servicios especiales pero sí guardaraíles, sí pinturas resbaladizas, soportando atascos de tráfico… La asociación intenta también ponerse en contacto con instituciones, autoridades y políticos para explicar los problemas y proponer soluciones. El Coordinamento Motociclisti forma parte de la FEMA (Federation of European Motorcyclists Associations), con sede en Bruselas. www.cmfem.it

No hay comentarios: